Los lazos de Maduro con Turquía alimentan especulaciones sobre un posible exilio
Los estrechos vínculos entre Nicolás Maduro y el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, han reavivado las especulaciones de que Ankara podría convertirse en el destino de un eventual exilio para el mandatario venezolano, en caso de que decida abandonar Caracas, según reporta el Washington Post.
Cuando Maduro volvió a proclamarse presidente tras las cuestionadas elecciones de 2024 —desconocidas por Estados Unidos y más de 50 países— Erdogan fue uno de los pocos líderes que lo felicitó, y cuando el turco asumió su tercer mandato en 2023, Maduro viajó a Ankara para estrechar una relación que él mismo ha descrito como de "hermanos".
Ambos gobiernos han multiplicado sus visitas de alto nivel y acuerdos comerciales en los últimos años.
Según expertos y personas familiarizadas con discusiones internas en Washington, la posibilidad de que Maduro busque refugio en Turquía está sobre la mesa, especialmente en momentos en que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha advertido que pretende sacarlo del poder "por las buenas o por las malas".
Detrás de esa amenaza está el despliegue militar estadounidense en el Caribe, donde fuerzas navales y aéreas presionan al régimen venezolano.
"Turquía es el lugar perfecto para él", afirmó una fuente conocedora de las operaciones en curso. Maduro confía en Erdogan, añadió, y el líder turco mantiene una relación funcional con Trump, lo que podría facilitar un acuerdo.
Ese eventual pacto incluiría garantías de que Maduro no será extraditado a Estados Unidos, donde enfrenta cargos por narcotráfico, corrupción y narcoterrorismo, además de una recompensa de 50 millones de dólares por su captura. La Corte Penal Internacional también investiga al mandatario por presuntos crímenes de lesa humanidad.
Consultada sobre si la Casa Blanca evalúa un exilio en Turquía o un posible contacto directo entre Trump y Maduro, la portavoz adjunta Anna Kelly declinó comentar. La embajada turca tampoco respondió. Caracas, por su parte, niega tajantemente que Maduro esté considerando abandonar el país. En un discurso reciente en la capital, el mandatario aseguró que defenderá "cada centímetro" de Venezuela frente a cualquier "agresión imperialista".
¿Qué medidas se han tomado?
Trump ha justificado sus operaciones en el Caribe alegando que el gobierno venezolano controla cárteles "terroristas" y utiliza las ganancias del narcotráfico en una confrontación armada contra Estados Unidos.
También lo acusó de liberar presos y pacientes psiquiátricos para enviarlos como migrantes irregulares hacia territorio estadounidense, afirmaciones cuestionadas por legisladores demócratas y algunos republicanos.
Cuando seis congresistas veteranos difundieron un video recordando a las tropas su deber de rechazar órdenes ilegales, Trump los acusó de "sedición" y aseguró que podrían enfrentar castigos "con la MUERTE". El Pentágono abrió una investigación sobre uno de ellos, el senador y exastronauta Mark Kelly, mientras el FBI ha solicitado entrevistar a los demás.
A pesar de la retórica estadounidense, encuestas recientes muestran que la mayoría de los ciudadanos se opone a una intervención militar en Venezuela. Incluso parte de la base de Trump —y algunos miembros de su gabinete— han advertido que precipitar una guerra contradice su promesa de "no más guerras".
Maduro, entretanto, sigue contando con apoyos internacionales. Cuba provee seguridad a altos funcionarios; Rusia ha suministrado armamento y asistencia económica; e Irán ha condenado públicamente las amenazas estadounidenses. Sin embargo, analistas descartan que estos países sean destinos viables para un posible exilio, por falta de garantías o condiciones económicas adversas.
¿Por qué es importante este hecho?
Turquía, en cambio, aparece como una opción más segura. Caracas ha enviado oro a Ankara durante años, y el país euroasiático tiene concesiones sobre parte de las reservas auríferas venezolanas. Funcionarios estadounidenses han alegado que parte de ese oro terminó en cuentas vinculadas a Maduro o incluso en Irán.
Para Erdogan, ofrecer refugio a Maduro también tendría beneficios. Según especialistas, Ankara podría utilizar ese rol para impulsar su relación con Washington, recuperar acceso al programa de aviones F-35 o reforzar su influencia en negociaciones internacionales, como ha hecho con los conflictos en Gaza, Ucrania y Siria.
"Turquía es el punto ideal tanto para Trump como para Maduro", sostuvo el analista Soner Cagaptay. Ir a Rusia sería desaparecer; a Cuba, quedar atrapado; a Irán, vivir bajo fuertes restricciones. Un traslado a Turquía, en cambio, no supondría una derrota simbólica para Trump ni un riesgo personal para Maduro.